Nos encontramos ante un concepto que se utiliza para definir las redes de distribución eléctrica ‘inteligentes’. Una red inteligente es aquella que integra de forma totalmente eficiente las acciones y el comportamiento de todos los usuarios que están conectados a ella.

Se trata de una manera de asegurar un sistema energético eficiente y sostenible, con altos niveles de seguridad de suministro y calidad y con el seguro de unas bajas pérdidas.

¿Cómo dotar de inteligencia las redes eléctricas tradicionales?

Las compañías están dedicando sus esfuerzos a través de diferentes mecanismos, tales como la instalación de equipos y maquinaria como los contadores inteligentes. Estos últimos tienen la capacidad de medir y poder almacenar la información necesaria y relacionada con los consumos horarios.      

Esta es una manera de poder conocer cuánto consumimos diariamente y de la forma más detallada posible. Además, a través de esta información que queda registrada, se tiene la opción de seleccionar cuál es la tarifa eléctrica que mejor nos conviene y así poder reducir la factura energética del hogar.

También contribuye a mantener un modelo energético más sostenible y a registrar cualquier incidencia que se produzca en la red en cualquier momento del día y sin demasiada complicación.

La PAC son las siglas que se refieren a la Política Agraria Común y se trata de uno de los pilares más fundamentales del sistema institucional de la Unión Europea. 

Para conocer su historia debemos remontarnos a los años 50, una época en la que Europa Occidental estaba marcada por las heridas de posguerra y en los cuales la agricultura había quedado completamente paralizada, lo que llevaba a un abastecimiento de alimentos inseguro.

Por estos motivos, la PAC nació con el objetivo de fomentar la productividad agrícola, contribuir a garantizar que la UE dispusiera de un sector agrícola estable y que los consumidores europeos tuvieron la seguridad del acceso a los alimentos.

Sistema de subvenciones

El mecanismo de la PAC, funcionaba a través de subvenciones y sistemas que aseguraban precios elevados a los agricultores. Lo que se buscaba en origen era el crecimiento de las explotaciones, mediante incentivos, subsidios y asistencia financiera a la reestructuración.

Llega el verano y nuestros días libres parece que no lo son tanto. Y es que, los móviles pueden ser los culpables de que no podamos olvidarnos de la oficina ni por un minuto. Los correos se acumulan, las consultas son continuas y si tenemos unas mínimas funciones de responsabilidad, el trabajo no deja de acumularse.

Ante esta situación, aunque nos encontremos en una playa paradisíaca a miles de kilómetros de nuestro hogar, las pantallas exigentes no se esfuman.

¿Una cuestión de ego?

También quien no echa las culpas a la tecnología y asume que esta imposibilidad de desconectar surge de nosotros mismos y de nuestro ego. Y tal vez  sea cierto en parte, puesto que sentirnos imprescindibles en nuestro puesto de trabajo puede ser algo habitual, ya sea por miedo a que un compañero nos ‘suplante’ en nuestras tareas o por el simple hecho de sentirnos más importantes que los demás.

Aprender a delegar puede ser el primer paso para poder disfrutar de nuestras vacaciones en toda su extensión. Sobre todo, entre aquellos que trabajan en el sector privado, un negocio que no se frena ante la ausencia de los trabajadores por vacaciones.

El Comercio Electrónico, también denominado eCommerce, lleva unos años despuntando hacia arriba y parece que las expectativas es que siga creciendo durante este año 2014.

Y es que, tal como cuenta el ‘Informe de evolución y perspectivas eCommerce 2015’ (una encuesta que entrevistó a más de 4.500 tiendas online), el 80% de las empresas del sector esperan crecer a lo largo de este año y se prevé que en la mitad de ellas, se aumenten las ventas más de un 10%.

En la Generalitat de Catalunya lleva funcionando desde noviembre del año 2012, la llamada ‘tasa turística’, que se trata de una cantidad que los viajeros y turistas pagan al municipio por pernoctar en un hotel. Los resultados han sido bastante impactantes, en tan solo un par de años, Cataluña había recaudado 82’3 millones de euros, de los cuales el 30% aproximadamente, iba dedicado a las administraciones locales.

Ahora, el Ayuntamiento de Madrid planea hacer lo mismo en la capital, como impulso de reestructuración de la deuda que aqueja a esta ciudad y después de haberse comprobado los excelentes resultados.