La opción de convertirnos en nuestro propio jefe es escogida cada vez más personas. Ya sea por la actual coyuntura laboral y económica o porqué nuestro sector profesional es demandante de un trabajo específico y personalizado, lo bien cierto es que a muchos les toca hacerse autónomos.

El problema llega cuando se deben afrontar las cuotas de autónomo, el IVA y el IRPF, y no se cuenta con una abultada cartera de clientes, con lo que el trabajo y los ingresos son esporádicos. ¿Cómo lo hacemos si nuestros ingresos son tan menores?

Hazte socio cooperativista

Una buenísima alternativa para aquellos que estén en la situación que os hemos mencionado, es hacerse socio de una cooperativa de trabajo asociado o de impulso empresarial. De esta manera, se ofrece la posibilidad de cotizar a la Seguridad Social y en el régimen general, tan solo durante los días efectivos de trabajo.

Además, estas entidades pueden servir como un apoyo muy importante para aquellas personas que están iniciándose en el vasto mundo del autónomo y requieren de una cobertura fiscal y legal necesaria. Por tanto, se ofrecen servicios de formación, asesoría legal o incluso de acceso a los microcréditos.

El mundo de los seguros puede ser todo un desconocido para nosotros. Cláusulas, prestaciones y condiciones varias, son las que marcan cada tipo de seguro, así que si estás pensando seriamente en contratar uno y no sabes por dónde empezar, echa un vistazo a los siguientes consejos:

Analiza las necesidades familiares

Especialmente aquellas que se refieren al futuro, al medio y al largo plazo, puesto que si tenemos pensado tener hijos o ya los tenemos, podrían determinarse algunas necesidades como cubrir el gasto de los estudios.

Realiza todo un análisis económico actual

Se trata de uno de los puntos de arranque principales, y deberías hacerlo teniendo en cuenta factores como los gastos, los ingresos y las cargas financieras. Además, se tienen que valorar muy bien algunos gastos futuros tales como las posibles hipotecas.

Cada vez es más frecuente toparse con empleos que demandan personal acostumbrado a trabajar bajo presión. Esto significa, que el empleado sea capaz de hacer su trabajo bajo unas condiciones limitadas de tiempo y una sobrecarga de actividades y además, llevarlo a cabo de manera muy eficiente y sin cometer errores.

Parece un concepto complicado, pero muchos ya lo hacen sin darse ni cuenta en una era en la que ser multitarea es algo prácticamente imprescindible. Para saber gestionar estas situaciones y que el estrés no se te ‘suba a caballo’, te dejamos unos cuantos consejos útiles aquí.

Claves para trabajar bajo presión

  1. Analiza la tarea encomendada. De esta manera, estarás discerniendo y separando lo que es importante de lo que no. Así es como se definen las prioridades y determinamos donde debe estar nuestro foco de atención. Además, es en esta fase cuando debemos fijarnos en los contenidos de trabajo, los objetivos clave y los parámetros establecidos por nuestros jefes.
  2. Gestiona el tiempo. Aprender a manejar los tiempos es fundamental para poder combatir y enfrentar el estrés que supone la realización de cualquier tarea. Si nos planificamos de manera adecuada, es muy posible que logremos cumplir con nuestros plazos y fechas sin apuros, quitándonos un factor importante de estrés.

La PAC son las siglas que se refieren a la Política Agraria Común y se trata de uno de los pilares más fundamentales del sistema institucional de la Unión Europea. 

Para conocer su historia debemos remontarnos a los años 50, una época en la que Europa Occidental estaba marcada por las heridas de posguerra y en los cuales la agricultura había quedado completamente paralizada, lo que llevaba a un abastecimiento de alimentos inseguro.

Por estos motivos, la PAC nació con el objetivo de fomentar la productividad agrícola, contribuir a garantizar que la UE dispusiera de un sector agrícola estable y que los consumidores europeos tuvieron la seguridad del acceso a los alimentos.

Sistema de subvenciones

El mecanismo de la PAC, funcionaba a través de subvenciones y sistemas que aseguraban precios elevados a los agricultores. Lo que se buscaba en origen era el crecimiento de las explotaciones, mediante incentivos, subsidios y asistencia financiera a la reestructuración.

Conseguir ahorrar puede convertirse en tarea imposible, y es que, para poder sanear adecuadamente nuestras finanzas personales, debemos dejar atrás algunos hábitos y actitudes perniciosos para nuestra economía.

Aquí tienes algunas de las claves que están impidiendo que ahorres de manera efectiva, ¡atentos!

  1. No marcarse presupuestos. El elemento base de cualquier ahorrador, es el presupuesto, para saber de esta manera, cual es la cantidad de dinero que disponemos para gastar de forma semanal o mensual. Para poder calcularlo, deberemos tener en cuenta a todos los gastos fijos (como los suministros, la hipoteca o el alquiler y la comida) y luego ver qué nos queda en el restante para invertirlo en lo que deseemos (o ahorrarlo, que es a lo que hemos venido).