En la Generalitat de Catalunya lleva funcionando desde noviembre del año 2012, la llamada ‘tasa turística’, que se trata de una cantidad que los viajeros y turistas pagan al municipio por pernoctar en un hotel. Los resultados han sido bastante impactantes, en tan solo un par de años, Cataluña había recaudado 82’3 millones de euros, de los cuales el 30% aproximadamente, iba dedicado a las administraciones locales.

Ahora, el Ayuntamiento de Madrid planea hacer lo mismo en la capital, como impulso de reestructuración de la deuda que aqueja a esta ciudad y después de haberse comprobado los excelentes resultados.

Nos encontramos en una economía inestable y todos los recortes de gasto público que se han estado aplicando durante los últimos tiempos, han dejado tocado nuestro sistema de bienestar social, por lo que parece lógico el querer recurrir a vías alternativas para buscar soluciones.

Una de ellas pueden ser los denominados ‘bancos de tiempo’, que plantea una nueva manera de actuación económica sin tener que recurrir a la intervención estatal de la economía.

Desde hace un par de años, estamos escuchando sin parar el término ‘crowfunding’ como método alternativo de financiar una empresa, un proyecto o una causa. Precisamente esta semana, se hablaba del caso de un chico inglés que había puesta en marcha una campaña de recogida de fondos para ayudar en el pago de la deuda griega.

Aunque pueda parecer surrealista, a horas de hoy, el susodicho lleva recogidos más de 1 millón de euros y aunque se necesiten 1.600 millones de euros, se trata de una cifra más que aceptable siendo que hablamos de donaciones anónimos. Pero, ¿qué es exactamente el ‘crowfunding’?

Micromecenazgo

El concepto general de ‘crowfunding’ (en español hablamos de micromecenazgo),  consiste en una cooperación colectiva, que es llevada a cabo por una red de personas que buscan fondos u otros recursos.

Para ello, se realiza una difusión pública de la causa o el negocio por el que se lucha y todo aquel que simpatice o quiere aportar una donación está invitado a hacerlo. Con Internet, todo esto se agiliza gracias las plataformas dedicadas al ‘crowfunding’.

                                                                          

La economía de esta zona, que se encuentra bajo el dominio de Marruecos, está empezando a florecer muy poco a poco. Pese a que la mayoría de los habitantes de esta zona viven de la pesca, la fruta, los vegetales marinos y en parte, de la ganadería, existen una riqueza mineral y petrolera muy interesante y que parece que comienza a explotarse.

De hecho, las extensas minas de fosfatos que se encuentran en el territorio y que fueron controladas por España durante los últimos años de soberanía, convirtieron al Sáhara Occidental en uno de los primeros productores de este compuesto del mundo.

Cuando hablamos de rentabilidad nos referimos a la capacidad de poder producir beneficios, de manera que los ingresos sean suficientes para cubrir las inversiones, los costes operacionales y obtener además, un beneficio adicional o ganancia.

Desde que se inició la crisis económica en España en el año 2007, la rentabilidad de las compañías nacionales ha caído en picado. Sin embargo, siguen existiendo unas cuantas ‘rocas’ empresariales en nuestro territorio, ¿quieres conocerlas?