Los estudiantes que se han presentado a las pruebas del MIR y EIR, para formar parte del cuerpo de médicos y enfermeros residentes, se han presentado a una de las convocatorias con más plazas desde las del 2012.

 

En los últimos cinco años,la tendencia de plazas del MIR se mantenían rondando las 6.000 plazas en las que entraban todas las especialidades, mientras que las plazas para las pruebas del EIR rondaban las 950 plazas. Para esta convocatoria, al contrario, las plazas para todos los profesionales sanitarios han subido, para los médicos, hasta alcanzar las 6.374 plazas, y para los enfermeros crece en menor medida, hasta casi rozar las cuatro cifras, quedándose en 996.

 

La importancia del EIR y el MIR

 

La diferencia entre los dos exámenes radica en que, los médicos, obligatoriamente para poder ejercer como tal tanto en entidades públicas como privadas necesitan tener cursada la especialidad en cualquier campo de la medicina, lo que les acredita como aptos en ese campo. Por ello, todos los estudiantes de medicina que quieren llegar a trabajar en el campo de la medicina práctica, necesitan de este examen para acceder, y por ello, vemos una línea ascendente en el número de alumnos que cada año se presentan a esta prueba.

 

 

Por su parte,  en los enfermeros vemos el fenómeno contrario, ya que, cada año, desde el 2012, son menos titulados en esta carrera que se presentan a los EIR. Este fenómeno sucede porque ellos no necesitan de este examen para poder desarrollar su carrera profesional, pudiendo optar a plazas tanto en la administración pública como en todo tipo de empresas sin esta especialización. Eso no quita que, desde colectivos de enfermeros respalden estos exámenes y la importancia, contando así con profesionales totalmente cualificados para atender una serie de problemas, y no hombres y mujeres orquestas, que tienen que hacer malabarismos de un departamento a otro. Además, contar con la especialización, según explican, también es clave para que, los enfermeros puedan abrir consultas propias, que puedan compaginar o dedicar tiempo completo, como, los profesionales de podología o matronas.

 

Además, los enfermeros que tras la carrera deciden realizar la especialización que en su caso consta de dos años, tras esta, podrán acceder a las diferentes bolsas de trabajo, tanto generales -como cualquiera que cuente con la carrera de enfermería- como propias de su especialidad,a las que tan sólo podrán acceder aquellos especialistas en este campo, ampliando así sus posibilidades de trabajo.

 

Estas diferencias entre ambas carreras también se observan en la cantidad de personas por plaza, mientras que en las especialidades de medicina encontramos 2,1 estudiante por plaza, una media normal y aceptable, en enfermería por cada plaza, deben enfrentarse 13,05 estudiantes. Y este, no es el único obstáculo al que se enfrentan los enfermeros que deciden realizar una especialización, suman el problema que no en todas las Comunidades Autónomas existen todas las especializaciones, por lo que muchos estudiantes deberán, obligatoriamente, cambiar de residencia a otra Comunidad donde si la pueda cursar.

Aunque también existen muchos puntos en común, en las dos carreras hay campos en los que se suman un mayor número de plazas para especialistas, y esto lo regula la necesidad y demanda de estos especialistas por parte del sistema sanitario español. En la presente convocatoria, el mayor número de plazas para los futuros residentes de medicina van para Medicina Familiar y Comunitaria, mientras que en enfermeria van para los puestos de de especialista en Obstetrico-Ginecologíca.