Distintos objetos de de deportes sobre una cama de distintas monedas del mundo

Las apuestas deportivas son un método para intentar ganar dinero, prediciendo los resultados de diferentes encuentros deportivos. La base es una apuesta sobre el ganador, o el resultado exacto de un encuentro determinado, o de una serie de encuentros.

Esta actividad es una de las formas de juego más extendidas en el mundo, aunque hay que tener claro que la legalidad de esta cambia mucho según el país en el que nos encontremos.

La cuna de las apuestas deportivas se encuentra en Reino Unido, donde nació a raíz de las carreras de galgos y caballos. Aunque su auge lo ha encontrado en las peleas de boxeo profesional de Estados Unidos, y en Europa, con los resultados del fútbol y baloncesto de primera división.

Pero desde los inicios del siglo XXI, con la llegada de Internet a todo el mundo, y más específicamente desde el desembarco masivo de los dispositivos inteligentes, las casas de apuesta online están subiendo como la espuma. Al igual que los diferentes tipos de apuesta que se pueden realizar, y a infinitos deportes. Actualmente en España hay más de 500.000 apostadores, y se gastan alrededor de 800 millones de euros al mes.

 

Con la posibilidad de que cualquiera desde cualquier lugar pueda realizar una apuesta han surgido varias cuestiones financieras, que es crucial tener claro, ya que si no se dan los pasos correctos, se puede tener un problema con Hacienda.

Las apuestas deben tributar

Tener claro si los beneficios percibidos por las apuestas se deben tributar o no, es una de las dudas más grandes que surgen a los apostadores ocasionales, por ello, vamos a dar las pautas de las formas y cuando se deben de incluir los beneficios de estas apuestas en las declaraciones de rentas anuales.

Legalmente, todo tipo de ingresos, entre los que se encuentran los que se obtienen por medio de todo tipo de apuestas, están sujetos a un control del fisco, además de tener que pagar un porcentaje de impuestos sobre los mismos a Hacienda. En España, la normativa que regula las apuestas deportivas es la llamada Ley del Juego (Ley 12/2011 del 27 de mayo).

Hay que tener en cuenta que no en todos los casos se pagan impuestos, sino solamente si se han percibido ganancias -esto quiere decir que si en un mismo juego apuestas 100€, y ganas 200, pero tras esta primera apuesta inicial pierdes 350, no debes pagar impuestos, ya que tu saldo es negativo de -50 -. Además, solo se empiezan a cuantificar cuando tus beneficios netos superan los 1.000 euros anuales. E incluso, teniendo en cuenta los mínimos personales y familiares que están exentos de tributación, hasta los 5.000 Hacienda podría no retener nada, aunque si se .

Hay que tener claro que los beneficios obtenidos de las apuestas, el fisco los considera como rendimientos de trabajo, como si se tratase de un salario. Hay que saber que la cantidad de impuestos los rige la comunidad en la que se vive, y las ganancias patrimoniales que se tengan, por ello, cuanto mayores sean los ingresos, más dinero retiene Hacienda de las declaraciones de renta.

Otro punto que hay que tener muy claro es que, a pesar de que haya fondos que todavía no se han retirado de las casas de apuestas, si se debe declarar el total. Por ello, se tiene que tener muy claro el balance que se tiene en las casas de apuestas online, ya que Hacienda vigila todo. Además, los bonos o cheques que las casas de apuesta pueden regalar también deben ser incluidos, no son deducibles.

Aunque, si tus ganancias no superan los 1.000 euros, no pasa nada, no hace falta que declares nada.