diferencia puestos laborales
Como cada año, en marzo, para el día de la mujer se hacen miles de estudios, donde se habla de la situación actual de las mujeres en el mercado laboral, y todas las medidas que se adoptan -cada 8 de marzo, y cada 15, por lo visto se olvidan- para mejorar la incorporación y la pariedad en el mundo laboral. Pero, nadie habla de que, en pleno 2017, todavía existen graves obstáculos laborales a los que se deben enfrentar las mujeres, y que, no existe la igualdad sexual en el trabajo.

Y por ello, vamos a desgranar algunos de los problemas con los que se encuentran las mujeres a la hora de acceder o subir escalones en el mercado laboral:

  • Según la Fundación de Estudios de Economía Aplicada, la FEDEA, solo un 10% de los puestos de altos cargos están ocupados por mujeres, a pesar que la tasa de mujeres con estudios superiores es mucho más alta que la de los hombres.

  • El desempleo, también es más alto entre las mujeres, ya que, durante el 2016, la tasa de desempleadas rondó el 20 por ciento, mientras que los hombres tan sólo llegan a los 17%, y este porcentaje ataca a todos los estamentos laborales.

  • Las emprendedoras también sufren estas cifras, ya que, tan sólo el 40% de los proyectos que salen adelante, están capitaneados por mujeres. Mientras que el resto son proyectos lanzados y propuestos por hombres. Las ideas son más apoyadas económicamente y por empresas de desarrollo.

  • El salario sigue siendo tremendamente desigual. Hemos visto las medidas de las mujeres que dejaban de trabajar en el momento en el que su sueldo se diferenciaba del de los hombres para dar visibilidad a estos problemas en otros países. En España esto no se podría llevar a cabo, porque el 19% de media de diferencia, paralizaria gran parte del país media semana. Esta diferencia, no sólo se nota en los sueldos en sí, sino que, tiene una repercusión directa en las pensiones, que, las mujeres acaban percibiendo mucho menos. Las mujeres que desarrollan el mismo trabajo que un hombre, cobran mucho menos, pero, esto, unido a que un hombre de norma tiene un mejor puesto laboral, aunque tengan la misma formación, la diferencia se hace mucho más grande.

  • Para que una mujer pueda ser promocionada en un trabajo, se le va a exigir más que a un hombre, y, además, se le va valorar menos su esfuerzo. Una de las mayores acusaciones que sufren es que tienen menos liderazgo que sus compañeros hombres.

  • La dificultad de equilibrar el ámbito personal y el profesional, es una de los mayores handicaps con los que se encuentran las mujeres en el mundo laboral. Aunque, desde hace un tiempo a esta parte se habla de horarios flexibles, estos todavía no se adaptan a las necesidades de muchas madres trabajadoras.

  • Presiones por parte de la empresa en el momento en el que se quedan embarazadas que, en un 18% acaba en despido, según denuncia el estudio del Instituto de Política Familiar.

Estas son algunas de las desigualdades en las que se tiene que trabajar, de forma seria, para conseguir una paridad laboral real entre géneros.