El mundo del sexo desde siempre ha sido una industria que ha movido millones de euros en todo el planeta, por ello, no es de extrañar que en el mundo de las startups, todo indique que este 2017 es el año de la tecnología del sexo.

De un tiempo a esta parte se está escuchando el término sextech, o la tecnología para el sexo, que viene a significar según la palabras de la empresaria americana del campo de la educación sexual Cindy Gallop “cualquier tecnología que está diseñada para innovar y mejorar la sexualidad humana”. Y por ello, son varias las empresas de diferentes puntos del planeta que, viendo la normalización de los diferentes tipos de relaciones sexuales que pueden existir, han visto el filón para lanzar una serie de nuevas aplicaciones enfocadas a un uso totalmente sexual. Que van desde la búsqueda de parejas sexuales, a la utilización de juguetes sexuales hasta la normalización de los deseos sexuales más ocultos.

 

Desde aplicaciones donde se pueden subir vídeos de relaciones sexuales, para desmentir mitos sobre lo que les gusta o no a las mujeres, totalmente en contraposición de los videos pornos donde se ve muchísima violencia de género, hasta apps donde colgar fantasías sexuales y buscar a personas para llevarlas a cabo.

 

 

Estos nuevos programas tienen su base en los ya normalizados y expandidos, para buscar pareja, que, degeneraron en nichos más específicos, ya que, muchos de los primeros usuarios las utilizaban realmente, para concertar encuentros sexuales esporádicos, o para encontrar parejas sexuales compatibles para cumplir fantasías eróticas.

 

En una sociedad en la que se ha convertido en bestsellers idolatrados por todo el mundo una serie de libros de temática sexual específica, basada en relaciones de sadomasoquismo y dominación, y que, al contrario de lo acostumbrado, han llegado a llevarse al cine, convirtiéndose la primera en una de las películas más taquilleras del pasado año, no es de extrañar el crecimiento de estas aplicaciones, para emular a los protagonistas del libro.

 

Ciudades como Moscú recibieron el pasado mes de diciembre la fase de pruebas, para detectar fallos en la aplicación y estudiar la acogida que puede tener una de estas aplicaciones en una gran urbe. En principio, según explican los creadores, está dirigido a un target de público muy específico, como por ejemplo parejas que busquen un tercer componente para llevar a cabo fantasías para las cuales se necesitan más personas, fetichistas de productos como zapatos, cuero, seda o satén..

Un paso más allá llega Portugal, con una app parecida a la conocida mundiamente, Telegram, pero destinada de forma totalmente directa a los encuentros sexuales. En esta aplicación no se tiene que registrar ni dejar los datos, solamente un selfie, con el que encontrar a tu pareja sexual para un encuentro puntual. Una vez se haya realizado el contacto entre dos personas, estos disponen de una hora para acordar la hora y el lugar, antes de que toda la información sea borrada de la app.

 

Todas las empresas que se encuentran detrás de estas aplicaciones hablan de usuarios que se multiplican, a pesar de que la mayoría de apps son de pago, y, además, suelen ser usuarias de varias, para tener cubiertas todas las necesidades sexuales que les surjan.